El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) iniciará hoy en el hospital Sirio-Libanés, de Sao Paulo, un tratamiento contra un tumor en la laringe detectado el fin de semana en exámenes de rutina.
El exmandatario, quien cumplió 66 años el jueves pasado, llegó el viernes a ese centro asistencial al presentar dolores en la garganta y una ronquera superior a la que lo caracteriza. Los exámenes practicados, resonancia magnética y tomografía del cuello, permitieron diagnosticar un tumor de entre dos y tres centímetros.
Tras ser informado de la dolencia el sábado, al expresidente le tomaron una muestra del tumor para ser analizada, de cuyo resultado (biopsia) dependerá el tratamiento final a seguir.
Uno de los integrantes del equipo médico, Raul Cutait, aseguró que Lula y su esposa, Marisa Leticia, recibieron bien la noticia de la dolencia.
Numerosas personalidades mundiales y autoridades nacionales han manifestado su solidaridad con el exmandatario y le han deseado un satisfactorio restablecimiento.
En un mensaje, la presidenta Dilma Rousseff indicó que "en mi nombre y de todos los integrantes del gobierno me uno en este momento al cariño y al deseo de todo el pueblo brasileño por la rápida recuperación del presidente Lula".
Gracias a los exámenes preventivos, el descubrimiento del tumor fue realizado en estado que permite su tratamiento y cura, indica la mandataria.
Recuerda que "como todos saben pasé por el mismo tipo de tratamiento, con el competente equipo médico del Hospital Sirio-Libanés que me llevó a la recuperación total". Tengo la seguridad que sucederá lo mismo con el expresidente Lula, sostiene.
Rousseff destacó que Lula es un líder, un símbolo y un ejemplo para todos nosotros. Tengo la seguridad de que, con su fuerza, determinación y capacidad de superación de las adversidades de todo tipo, va a vencer este nuevo desafío, para el cual contará además con el apoyo y la fuerza de su esposa.
Ayer, tras visitarlo en su apartamento en San Bernardo, en Sao Paulo, Roberto Kalil, uno de los integrantes del equipo médico que atiende al expresidente, aseguró a la prensa que Lula está tranquilo y descansa.
"El (Lula) está animado y supertranquilo, transparente. Sabe lo que sucedió, sabe lo que le fue diagnosticado. Fue bien discutido el tratamiento. El está con doña Marisa (su esposa) y con todos los hijos", indicó el galeno.