Expertos calculan que mil 500 millones de adultos y 170 millones de niños tienen hoy problemas de obesidad y sobrepeso, sin embargo, todo apunta a que estas cifras, lejos de disminuir, aumentarán en los próximos años.
En un estudio divulgado en la revista The Lancet, especialistas afirman que sólo en Estados Unidos una de cada tres personas es obesa, mientras Australia y Reino Unido reportan uno de cada cuatro.
La investigación, en la que se analiza ampliamente el problema, asegura que la situación es seria en casi todos los países del mundo, incluso en los de más bajos ingresos, y si no se adoptan medidas drásticas ello redundará en un insostenible cuadro de salud global.
Si nada cambia, dentro de 20 años habrán 7,8 millones de casos nuevos de diabetes, 6,8 millones extras de enfermos coronarios y 539 mil de cáncer en Estados Unidos. En Gran Bretaña, serán 668 mil pacientes con diabetes, 461 mil los nuevos afectados del corazón y 130 mil con cáncer.
Uno de los factores claves que incide en la obesidad es la llegada de la conocida comida basura, aunque también influyen aspectos ambientales, genéticos y de comportamiento, reconoció Boyd Swinburn, del Centro de Prevención de la Obesidad de la Universidad Deakin (Melbourne, Australia).
Por su parte, Steven L Gortmaker, de la Escuela de Salud Pública de Boston, señala que los gobiernos son responsables de revertir la epidemia, aunque también es importante que participe la sociedad civil y otras instituciones.
Las acciones prioritarias y más eficaces pasan por prohibir la publicidad de refrescos y comidas rápidas dirigidas a los niños y por gravar con más impuestos a estos productos, aseveró.
Asimismo indicó la necesidad de fomentar la práctica de ejercicio físico y facilitar las instalaciones para tal fin.