
Lionel Messi, delantero del Barcelona, envió una carta pública a la afición de Argentina, en la que pide expresamente que lo dejen en paz. ‘’No lo tengo claro. ¿Qué significa ser el mejor del mundo? Tampoco lo sé. Sólo sé que soy un jugador de futbol al que le ha ido bien. También conozco, y recuerdo mi historia. De muy chico comencé a jugar al futbol. No tuve más infancia que la del esfuerzo y el sacrificio para llegar hasta donde yo sabía que quería llegar.
En el medio sucedió lo impensado: mi físico no se desarrollaba de modo tal que pudiera jugar como profesional. La única solución era un tratamiento muy costoso, fuera del alcance de mi familia. Busqué apoyos en Argentina, mi país, pero no los encontré. Con mis padres golpeamos puertas en vano. Nadie quería arriesgar en un pequeño niño. Incluso River me cerró sus puertas, pensando que no valía la pena’’.
El mejor jugador del mundo no se quedó callado, expresó su actitud frente a la hinchada argentina, que le culpa de no darse íntegro por su selección, quien cumplió un papel desastroso en la Copa América disputada en su país. “Me duele decirlo: amo a la Argentina, pero estoy cansado de los argentinos. Estoy cansado de dar explicaciones porque haya quien crea que soy el mejor del mundo. Estoy cansado de que me comparen con Maradona, o con cualquier otro”, expresa la ‘Pulga’ en su carta. Sin duda, el argentino siente toda la presión cuando se pone la camiseta de su selección.
Sin embargo, Messi asegura que en el fútbol el trabajo es colectivo. “Ahora, cada vez que juego para mi país, y conste que por ejemplo en esta Copa América he donado todo lo que cobre a obras de beneficencia, toda la responsabilidad cae sobre mí. ¿Olvidan que el fútbol es un juego de equipo? ¿Creen que las cosas pasan por arte de magia? ¿No entienden que el fútbol, como todos los deportes, es una cuestión de ganar unos pocos segundos al contrario? Hoy ya no se puede improvisar”. Además, dejó un mensaje para el fútbol argentino, que está pasando por una de sus peores crisis institucionales. “Quieren que Argentina juegue como un equipo local, pero no quieren el trabajo y la organización del club.
Quieren que pasen cosas iguales, haciendo cosas distintas”. Sigue. “Sin trabajo y organización no hay modo de llegar al éxito. Ni en el fútbol, ni en ningún aspecto de la vida. A los argentinos parece no importarles nada, comerse una y otra vez a sus ídolos. No les importó endiosar una y otra vez a Maradona, con el objetivo de poder revolcarlo a continuación. ¿Y ahora siguen conmigo? Continúa Messi. “Si los argentinos se dieran cuenta de que, más que exigirme milagros a mí, debieran exigir trabajo y organización a sus dirigentes, empezando por los del futbol, las cosas podrían mejorar. Si no, no importa. Pero a mí y a mi familia déjennos tranquilos.”