La fecha más esperada en el calendario del futbol mexicano ha llegado. Guadalajara recibe hoy, a las 18:00 horas, al América en el Estadio Omnilife, la última joya en cuanto a escenarios de nuestro balompié se refiere.
Se trata del Súper Clásico 209. Es el momento de abrir una página más de una historia caracterizada por rencor y recelo entre las dos aficiones más grandes del país.
Ambos equipos tienen una deuda. Con el 0-0 del último choque celebrado en el Apertura 2010, quedó en claro que el coraje en la cancha no basta cuando faltan goles y talento. La prosapia de este partido siempre ameritará más espectáculo.
Sin embargo, hoy es la oportunidad de brindarse, de retribuirle a sus aficiones toda la admiración y el sacrificio que hacen por seguir a sus equipos.
Con actitud recargada, Chivas y Águilas llegan al Súper Clásico con triunfos en la última fecha, doblegando al Necaxa (2-1) y al Puebla (5-4), respectivamente, lo que invita a pensar que será un choque distinto al pasado.
Es la edición 209 del Clásico de Clásicos y América tiene ventaja con 74 victorias por 67 derrotas; tomando en cuenta únicamente Liga y Liguilla, van 155, ahí dominan las Chivas con 54 triunfos por 51 descalabros.
La balanza se inclina a favor de los tapatíos, pues el Guadalajara sólo ha perdido uno de los últimos nueve Clásicos nacionales, 0-1 en el Apertura 2009, en el Estadio Azteca. Siendo local tiene tres victorias en fila, la única vez que ligó más fue entre las temporadas 1945-46 y 1949-50, completaron cinco en el Parque Oblatos.
Dato preocupante para los de Coapa es que tienen 267 minutos sin poder anotarle a su archirrival, desde el tanto de Aquivaldo Mosquera en el minuto 3 del partido del Apertura 2009, parece que la pólvora se mojó para las Águilas. No obstante, nunca en la historia han ligado tres Clásicos sin anotarle al Rebaño.
En cuanto a goles se refiere, se han anotado 536 en los 208 Clásicos disputados, con un promedio de 2.57 por partido, aunque en los últimos cinco juegos sólo se han roto las redes en seis ocasiones.
Es momento de hacer las apuestas.