Argentina y Alemania reeditarán el sábado en cuartos uno de los clásicos históricos del Mundial, tras imponerse a México (3-1) e Inglaterra (4-1) en dos duelos estelares marcados por las polémicas arbitrales, en la que los ganadores este domingo salieron beneficiados.
El motivo de indignación de los aztecas es el primer gol albiceleste, conseguido por Carlos Tevez en claro fuera de juego, mientras que los ingleses se quejan de que no se concedió un tanto de Frank Lampard al considerar que no había cruzado la línea, cuando lo hizo con claridad.
En caso de haberse validado, el gol inglés habría puesto un 2-2 provisional en el pulso entre los dos gigantes europeos, algo de lo que se quejaron amargamente tras el encuentro los perdedores.
"El gol anulado a Frank Lampard fue uno de los momentos más importantes del partido. Ese gol era muy importante. Empatando hubiéramos jugado diferente. Con 2-1 (abajo) estuvimos bien. Pero hay que reconocer que con 3-1 ya estábamos un poco desilusionados", se lamentó el entrenador de los ingleses, Fabio Capello.
Ironía del destino o no, el incidente permitió a los germanos cobrarse la revancha 44 años después de la 'afrenta histórica' que supuso la final que perdieron en Wembley ante los ingleses en el Mundial-1966 y en la que se concedió un tanto a George Hurst que nunca quedó claro si el balón entró.
Más allá de la gran polémica del encuentro, los alemanes se adelantaron por medio de Miroslav Klose (20) y Lukas Podolski (32), antes de que Thomas Müller rematara la goleada con un 'doblete' (67, 70). Matthew Upson (37) había acortado provisionalmente distancias en el 37.
"Ganar con este resultado es una locura. Ahora todo es posible, aunque no será fácil", dijo Müller, elegido mejor jugador del encuentro por la FIFA.
El encuentro de cuartos permitirá además el reencuentro de Alemania y Diego Maradona en un Mundial, 24 años después de la final que la albiceleste ganó con el 'Pelusa' sobre el campo en México-1986 y dos décadas más tarde de la revancha que se cobró la entonces Alemania Federal en la final de Italia-1990.
Para llegar a los cuartos, Argentina cortó de raíz el sueño mexicano en un partido que dominó desde el principio y en el que sumó su cuarta victoria en cuatro partidos, gracias a un 'doblete' de Carlos Tevez (26, 52), el primer gol en fuera de juego, y el segundo de bella factura, y Gonzalo Higuaín (33).
Javier 'Chicharito' Hernández 'maquilló' el revés en el 71, sin poder evitar la despedida de los suyos, tras una segunda parte en la que el equipo mejoró con la entrada en juego de Pablo Barrera.
Con su tanto, el 'Pipita' acumula ya cuatro, después del 'triplete' firmado en la segunda fecha del grupo ante Corea del Sur (4-1), y vuelve a destacarse en solitario al frente de la tabla de máximos anotadores del torneo, con paso firme en la apasionante pugna por la Bota de Oro.
En la otra cara de la moneda, el Tri, que llegaba con altas expectativas a Sudáfrica-2010, vuelve a estrellarse ante el muro de los octavos, como le había ocurrido en los cuatro Mundiales anteriores, desde Estados Unidos-1994.
Para los argentinos, el choque de trenes ante Alemania permitirá buscar la revancha de su eliminación en el Mundial-2006, donde los entonces anfitriones del torneo terminaron dejando fuera a la albiceleste en la tanda de penales (4-2) tras empatar 1-1.
Como único punto de preocupación continúa la falta de gol de su estrella Lionel Messi, que no brilló con la misma fuerza que en anteriores duelos y que aún no se ha estrenado en suelo sudafricano.