El gobierno de Estados Unidos pedirá la pena de muerte para el francés de origen marroquí Zacarías Moussaoui, quien ayer se declaró culpable de ayudar a la red terrorista Al Qaeda a ejecutar los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
Moussaoui, único acusado en Estados Unidos por estos atentados que costaron la vida a cerca de 3,000 personas, reconoció que tomó parte en la fase preparatoria de un complot de Al Qaeda para atacar la Casa Blanca, que no era parte del plan de los ataques del 11 de septiembre.
En el tribunal, Moussaoui se declaró culpable de conspiración para cometer atentados terroristas, uso de armas de destrucción masiva, secuestro y destrucción de aeronaves, asesinato de empleados gubernamentales y destrucción de propiedad.
En Madrid, ayer comenzó el “macrojuicio” contra 24 presuntos miembros de una célula española de Al Qaeda por su supuesta complicidad, en la financiación y el apoyo logístico, en los ataques del 11 de septiembre. Se trata del proceso más importante contra la red celebrado en Europa.