El nuevo hogar de 'Mona Lisa'
'La Gioconda' descansa desde hoy en una nueva sala del Louvre de 840 metros cuadrados
FERNANDO ITURRIBARRÍA/PARÍS
TODA PRECAUCIÓN... Los cuidados que ha suscitado el traslado de este lienzo legendario han sido más que exhaustivos. / AP
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'La Gioconda' recibe a partir de hoy en su nuevo hogar. Sigue siendo la reina del museo del Louvre. Pero se ha mudado de aposentos. Ahora está instalada en la sala de los Estados de la pinacoteca parisiense. En la noche del domingo al lunes fue trasladada con todo lujo de precauciones desde la sala Rosa, donde ha permanecido los últimos cuatro años. El ministro de Cultura francés, Renaud Dominique de Vabres, presidió ayer la inauguración de la nueva morada.
Los 840 metros cuadrados de la sala, renovada por el arquitecto de origen peruano Lorenzo Piqueras, albergan también medio centenar de cuadros de la escuela veneciana del siglo XVI, incluido 'Las bodas de Caná'. El monumental lienzo del Veronés, que con 6,77 metros de altura por 9,94 metros de largo es el mayor del Louvre, ocupa el muro opuesto al que monopoliza la obra maestra de Leonardo da Vinci, a 28 metros de distancia.
Suscitadora de pasiones a veces incontrolables, 'Mona Lisa' está protegida por una vitrina de cristal blindado de 40 milímetros de espesor cuya superficie ha sido tratada especialmente para evitar reflejos. Cerrada herméticamente, mantiene la temperatura y la cantidad de vapor de agua contenida en el aire a los niveles constantes de 20 grados y 50% de humedad relativa al amparo del frío, el calor y la respiración de sus seis millones de visitantes anuales. El habitáculo, irrompible e indegradable, está conectado permanentemente a un servicio de seguridad.
Una nueva cristalera, a trece metros del suelo, permite una iluminación cenital de características similares a la luz natural. Los responsables del museo aseguran que la reforma permite contemplar las telas, muchas firmadas por Tiziano, Tintoretto o Basano, «en las mejores condiciones de iluminación, comodidad y seguridad».
Las obras, con un coste de 4,81 millones de euros, han sido financiadas por la televisión privada de Japón NTV. La dimensión comercial del mecenazgo sintoniza con la fascinación ejercida por el cuadro entre la población nipona. La misma emisora se ha comprometido a subvencionar también la museografía de la galería en que se exhibe 'La Venus de Milo'.