El Padre José visitó a los alumnos de La Academia, les llevó un regalo y convivió con ellos por motivo de la Semana Santa.
El regaló que les entregó fue un cuadro de la Virgen de Guadalupe para que se encomendaran a ella en cada concierto y los acompañe en su duro transitar en este proyecto musical.
Uno de los temas que abordó fue el aspecto humano contra la fama, pues les aconsejó que es muy importante no perder piso ni desvalorizar su propia existencia. Les aconsejó siempre ser humildes porque en todos lados podemos encontrar amigos, les recordó la importancia de ser buenas personas y vivir en completa armonía para facilitar su vida y la relación con los demás.
Todas estas palabras gustaron a los alumnos quienes miraron con atención al Padre, agradecieron su presencia y su mensaje que les dio animo para seguir su camino a la fama y poder ser mejores personas.
La visita del Padre hizo reflexionar a más de uno; pues sus palabras hicieron llorar a Jolette, quien al escucharlo se mostró arrepentida por su actitud y por todos los errores cometidos durante su estancia en la casa con sus compañeros y maestros.
El Padre José, al ver a la jalisciense sumirse en llanto, se acercó a ella y le dio algunos consejos acerca de la humildad: le dijo que ojalá sus lágrimas la ayudaran a limpiarse de todo lo negativo y a sacar todo el amor que tiene dentro para dar.