Esta tarde Jolette y Yuridia se enfrentaron cara a cara dentro de la casa de La Academia a pesar de que sus compañeros intentaron evitarlo.
Los ánimos se calentaron cuando Jolette no esperó que finalizara la serenata que los chicos les habían preparado a las chicas y corrió escaleras abajo para estar con ellos. Al ver esto, Paula grito: “Jolette, como siempre”, Yuridia prosiguió y le dijo: “No sabes hacer otra cosa más que regarla, ni vengas, quédate allá abajo” a lo que la tapatía respondió “no te tengo que dar explicaciones de mis actos”, y las chicas comenzaron a hacerse de palabras cada vez más fuertes.
“Me da vergüenza estar en la misma casa que ésta”, decía Yuridia cada vez más alterada, le gritaba improperios, mientras que Jolette permanecía muy tranquila y soltando carcajadas.
Llegaron hasta los empujones, pero los alumnos las separaron antes de que sucediera algo peor. Yuridia amenazó diciendo que no podía compartir la casa con Jolette; dijo que alguna de las dos tendría que abandonar la casa. Erasmo todo el tiempo se mostró muy conciliador entre ambas partes, sin embargo no logró buenos resultados.
Al ver esta pelea, algunos de sus compañeros se pusieron tristes; Edgar se sintió deshecho y dejó ver sus lágrimas por la impotencia. Le dijo a Jolette que todos eran como una familia.
Cuando las chicas vieron lo que habían logrado confesaron que sólo se trataba de una broma que habían planeado justo antes de la serenata.
Esta tarde Jolette y Yuridia se enfrentaron cara a cara dentro de la casa de La Academia a pesar de que sus compañeros intentaron evitarlo.
Los ánimos se calentaron cuando Jolette no esperó que finalizara la serenata que los chicos les habían preparado a las chicas y corrió escaleras abajo para estar con ellos. Al ver esto, Paula grito: “Jolette, como siempre”, Yuridia prosiguió y le dijo: “No sabes hacer otra cosa más que regarla, ni vengas, quédate allá abajo” a lo que la tapatía respondió “no te tengo que dar explicaciones de mis actos”, y las chicas comenzaron a hacerse de palabras cada vez más fuertes.
“Me da vergüenza estar en la misma casa que ésta”, decía Yuridia cada vez más alterada, le gritaba improperios, mientras que Jolette permanecía muy tranquila y soltando carcajadas.
Llegaron hasta los empujones, pero los alumnos las separaron antes de que sucediera algo peor. Yuridia amenazó diciendo que no podía compartir la casa con Jolette; dijo que alguna de las dos tendría que abandonar la casa. Erasmo todo el tiempo se mostró muy conciliador entre ambas partes, sin embargo no logró buenos resultados.
Al ver esta pelea, algunos de sus compañeros se pusieron tristes; Edgar se sintió deshecho y dejó ver sus lágrimas por la impotencia. Le dijo a Jolette que todos eran como una familia.
Cuando las chicas vieron lo que habían logrado confesaron que sólo se trataba de una broma que habían planeado justo antes de la serenata.