Karina confesó estar enamorada de alguien a quien considera prácticamente inalcanzable: el profesor de Canto e interpretación grupal, Beto Castillo.
La chihuahuense entró a terapia individual con Lizi Rodríguez sin sospechar nada. En un primer momento habló sobre lo bien que ha estado últimamente en sus clases y con sus compañeros, hasta que la psicóloga mencionó: “yo te he estado observando y veo que traes ojitos hacia el cielo de enamorada”, rehusándose a hablar sólo contestó que no y la Lizi continuó: “empieza con B y sigue con E...”.
Ante esto, a Karina no le quedó más que aceptar su sentimiento y reir tímidamente para comentar que intuía que la psicóloga le llamaría para hablar del asunto. Ya con la confianza ofrecida por la experta, manifestó tener los pies bien puestos sobre la tierra y no estar viendo de más; “se perfectamente cuál es mi papel, cuál es el suyo y no pasa nada...” aseguró la alumna y reconoció que no malinterpreta ninguna acción de su profesor pues considera que es un buen maestro con todos, muy lindo y sólo cumple con su trabajo.
Asimismo aseguró que no le ha contado nada a sus compañeras porque no quiere que las cosas se mezclen, además de que no piensa hacer nada fuera de lo común que complique su estancia en esta gran escuela.
Lizi analizó la situación de Karina al decirle que durante su vida ha faltado cariño y que por diversas circunstancias de su historia no se enamorará de niños, sino de hombres mayores que llenen esos huecos en ella, como el maestro Beto.
Y como consejo, la psicóloga le recomendó no sentirse avergonzada por ese sentimiento que puede utilizar positivamente para cantar muy bien y desarrollarse cada vez al sentirse motivada por su amor secreto.