Despedaza Derbez propuesta de diputados para voto en el extranjero
+Señala objeciones diplomáticas, jurídicas, presupuestarias y de logística +”Esto se puede resolver a billetazos”, admite
El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, afirmó ayer que el voto de mexicanos en el exterior, tal y como lo plantea la minuta enviada al Senado de la República, entraña problemas legales, de logística y de presupuesto que la hacen inaplicable y “pueden significar un riesgo a la consolidación de la democracia nacional”.
En comparecencia ante Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores, Estudios Legislativos y Gobernación del Senado, Derbez advirtió que la minuta elaborada por la Cámara de Diputados pretende que se aplique la legislación electoral mexicana fuera del país, lo que provocaría un rechazo legítimo de gobiernos extranjeros.
En materia jurídica, la propuesta implicaría la celebración de convenios con gobiernos extranjeros a diferentes niveles, negociación que tendría que finalizar antes de octubre de 2005 para que los connacionales pudieran participar en el proceso de 2006.
El encargado de la política exterior del país señaló que dichos acuerdos tendrían una fuerza vinculante menor, por lo que su cumplimiento quedaría a discrecionalidad de las autoridades correspondientes. Por ello, al menos parte de nuestro proceso electoral quedaría sujeto a la voluntad de autoridades extranjeras, explicó.
Otro problema jurídico que arrojaría la legislación sería que muchos mexicanos se verían excluidos de los comicios debido a que las casillas no tendrían disponibilidad universal, sino que el consejo general del IFE determinaría los países y ciudades donde los mexicanos podrían votar. Así, seguramente se quejarían ante instancias nacionales e internacionales por ver afectados sus derechos.
En materia logística, el canciller explicó que de acuerdo con estudios de organismos e instancias independientes en Estados Unidos, la población que podría ejercer su derecho al voto en 2006 sería de 10 millones de mexicanos.
En caso de que prosperara la reforma al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales tal y como se plantea en la minuta en manos del Senado, dijo, cuatro millones de mexicanos en Estados Unidos buscarían obtener la credencial de elector.
Dicha situación significaría que los consulados tendrían que fotocredencializar a una persona cada segundo y medio, detalló.
Además, el proceso podría generar inestabilidad en las relaciones entre México y Estados Unidos por la cantidad de movilizaciones y acciones previas como campañas electorales y mítines. La celebración de elecciones mexicanas en suelo estadounidense también podría radicalizar a grupos antiinmigrantes y no se descarta la posibilidad de que autoridades migratorias aprovecharan la jornada electoral para instrumentar operativos para identificar y deportar indocumentados.
Derbez aseguró, sin embargo, que la Secretaría de Relaciones Exteriores apoya el proceso de reforma que permita hacer efectivo el legítimo derecho al voto de los mexicanos en el exterior.
El canciller mexicano enfrentó críticas de senadores del PRI y del PRD en el sentido de que hace falta voluntad política para llevar a cabo esta propuesta, a lo que Derbez respondió que "esto se puede resolver a billetazos. Si ustedes nos dan la cantidad necesaria, lo sacamos adelante".
Al final de la comparecencia, el debate se intensificó al grado de que el senador Gildardo Gómez, del PAN, pidió al secretario una propuesta alternativa para darle el derecho a los mexicanos a votar en el próximo proceso electoral.