La nana Mago aplicó un divertido castigo a Erasmo por ser el último alumno en colocar baterías nuevas en su micrófono, la tarea fue llevar cargando a todos sus compañeros hacia el comedor, en menos de 5 minutos, usando orejas de burro.
Conseguir el objetivo para Erasmo no fue sencillo, ya que varios de ellos aún dormían y algunos otros se encontraban en las regaderas; sin embargo, la creatividad del originario de Guerrero lo sacó del apuro.
A toda prisa gritó a sus compañeros que se formaran frente a las escaleras ya que los esperaba una sorpresa en el comedor, los académicos acataron la solicitud de Erasmo y siguieron las instrucciones.
La sorpresa para ellos fue al percatarse de que Erasmo portaba unas orejas de burro azul y los llevaba a cuestas hasta la mesa donde se encontraba el desayuno, una de las partes complicadas y cansadas para Erasmo fue la de bajar las escaleras pero salió avante.
Entre risas y carcajadas, los alumnos felicitaron a la nana Mago por su idea y a Erasmo por su esfuerzo que lo dejó sofocado al iniciar el día.