Luego de una complicada revisión del concierto, donde muchos maestros se negaron a evaluar el trabajo de la alumna, Jolette al fin recibió una alegría gracias a Edgar, quien con un ramo de rosas rojas intentó darle ánimos a la jalisciense.
El de Idaho pidió a su compañera esperara en un salón vacío con los ojos cerrados, para después entrar con las flores en sus brazos y pedirle le echara ganas: “sé que tú puedes, tengo fe en ti”.
Edgar le sugirió a Jolette que, pese a que ha sido difícil su estancia en La Academia, debía esforzarse para enseñarle de lo que es capaz a los maestros; “agarra ánimos, hay muchos afuera que te apoyan”.
Y tras un largo abrazo, el joven le solicitó un beso a Jolette, quien tímida sólo aceptó dárselo en la mejilla, pese a las tiernas protestas de Edgar quien no tardó mucho en preguntar: “¿no sientas nada por mí?”
La jalisciense, en una respuesta que parecía más una evasiva, sólo atinó a decir que por él sentía mucho cariño y agradecimiento por apoyarla en días tan complicados; argumentó tras el cual el joven tuvo que cesar en su intento por conseguir un beso de su compañera, luego de largos susurros en los oídos.
Finalmente, Edgar hizo prometer a Jolette que se quedaría una semana más dentro de la casa.
Durante el concierto 3 de la 4a. Generación de La Academia, la presentación de Jolette fue calificada por muchos como una de las peores de la noche, y durante la revisión del lunes, sus maestros en un inicio se negaron a evaluar su trabajo por considerar que este no era profesional.
Ahora, la alumna enfrenta una semana difícil para preparar el tema “Cielo rojo”, con el cual buscará demostrar a críticos, profesores y público, sus ganas por seguir adelante en el camino a la fama.