Las televisoras mexicanas más comerciales no quieren dañar susceptibilidades ni caer en “doble moral”, por lo que en la última parte de este año y como propósito para el 2005, se concentrarán en agudizar su autocrítica en cuanto a los contenidos de su programación.
Guillermo Alegret, Director de Canales de Tv Azteca, aseguró que la inquietud de esta televisora es dar contenidos de calidad, por lo que seguirán empeñados en “cuidar que no haya programas que denigren al ser humano”.
Para ellos la consigna es de que programa que genere quejas, tiene que salir del aire o sufrir ajustes. “Cuando tocamos algún punto débil damos marcha atrás”, especifica el ejecutivo.
Debido a estas reglas de la empresa, el programa El pelón de la noche, de Héctor Suárez Gomiz, donde se podía ver a un personaje infantil como el Tío Gamboín, en posición de borracho y drogadicto, será removido.
Alegret dijo que este es sólo un ejemplo de los ajustes, pero que en general “lo que funciona bien lo dejamos, siempre y cuando signifique respeto para nuestra gente”.
Durante el caso Tláhuac, Tv Azteca recibió algunas críticas por la “crudeza” con que se manejaron las imágenes de los policías quemados.
Estos comentarios sí son tomados en cuenta por Tv Azteca, pero aseguran que en la barra de “los noticieros somos autocríticos, nos damos cuenta donde hacemos bien las cosas y donde no, reconocemos un manejo que no está bien hecho y rectificamos”, explica Alegret.
Sin embargo, del caso Tláhuac y su eco en Hechos de la noche, no se arrepiente porque: “si hoy están tomándose acciones de justicia en función de mover, castigar y detectar a los responsables es por las imágenes que Tv Azteca mostró”.
Esta autocensura, o autoregulación, también tiene lugar en Televisa, donde, según explicaciones de Alberto Ciurana, vicepresidente de Programación, se cuenta con “un código de ética y con reglas claras en el asunto”.
Su caso más reciente de autoregulación fue la salida del aire del reality show Lo veremos todo, de Niurka Marcos y Bobby Larios, el cual fue removido a un canal más local por exceder límites que el público no “tenía porque ver”.
Un caso similar fue el que ocurrió en mayo pasado, cuando pese a su alto nivel de comercialización y rating, el programa Toma libre, salió del aire porque “estaba rebasando los límites a los que llevamos los programas”.
Precisamente por estas reglas internas, y por algunas que impone el gobierno, Ciurana dio a conocer que Televisa se encuentra en una etapa de “revisión de los programas para que no se genere libertinaje”, porque si bien es importante la comercialización, “no se puede recurrir a escenas grotescas y excusas fáciles para ganar rating”.